Liderazgo: ¿crónica de una muerte anunciada?

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Hay razones que me llevan a pensar que el concepto de liderazgo, tal como hoy se conoce, debe ser revisado a la luz de la exponencial aceleración de cambios tecnológicos, culturales y sociales provenientes del entorno en el que una Organización se encuentra.

Hoy suena a poco hablar de “liderazgo”, sin considerar la manera en que sobre una Organización, influye el contexto/mercado, el rol de la tecnología en los vínculos humanos, la nueva relación hombre/trabajo y la diversidad cultural presente en toda empresa, entre otros emergentes.

Lejos de lo que la formación de líderes aún vigente, a la que salvo honrosas excepciones, considero cara, extemporánea y excesivamente conductista, el ejercicio del llamado “liderazgo” y sus resultados, deberá considerarse cada vez más como una intervención integral y condicionada por fuerzas, que de manera exponencial, condicionarán a la hora de ejercerlo.

Negar la influencia de la diversidad de emergentes que hoy regulan la vida de una organización, y su impacto en el llamado liderazgo, ya supone en muchos casos, empresas con tecnología del siglo XXI, pero con políticas de RRHH, estilos de conducción y sistemas de retención, del siglo XIX.

Bárbara Kellerman, miembro fundador de la Asociación Mundial de Liderazgo, sostiene que esta fusión de cambios, o multi fuerzas, fundamentalmente  tecnológicas y  sociales, resulta de:

  • El fin de las estructuras/jerarquías tradicionales: hoy los nuevos formatos organizacionales están inspirados en la industria digital. Ejemplos como Zappos (plataforma de venta de zapatos online, o Medium, la red del creador de Twitter) así lo testimonian. Siempre digo que pronto, el organigrama tal como lo conocemos hoy, será una pieza de museo en el corto plazo.
  • Programas de mentorías reversas: Hoy son los jóvenes los que cada vez más “mentorean” o forman a sus jefes o personas de mayor jerarquía en el uso de nuevas tecnologías en las organizaciones.
  • Liderazgos rotativos: El uso de poder ya no estará en la jerarquía, en todo caso, el “poder” circunstancial, estará validado y legitimado por el conocimiento y los resultados que dichos atributos generen en el cuadro de resultados.
  • Líderes-Robots: Los robots demuestran efectividad para el análisis de datos complejos, e incluso, resolución de problemas a través de pensamiento lateral. Es muy factible que dentro de poco, un CEO le pida a un Robot, información procesada a datos, como input para la toma de decisiones.
  • Igualdad de género: Las mujeres ganan cada vez más terreno en el mercado laboral, aunque aún no se instalan mayoritariamente en puestos jerárquicos. Según la consultora “When Women Thrive, Business Thrive”, de 583 empresas de 42 países, se registraron 3.2 millones de empleados, de los cuales, 1.3 millones, son mujeres. En América Latina, la fuerza laboral femenina, representa apenas el 23%. Es obvio que las organizaciones no resultan efectivas en la atracción de talento femenino, aunque algunas saludables excepciones, siempre están presentes.

Nuestra metodología de Cambio Organizacional CEM©, mediante sus distintas intervenciones, pretende ayudar a las organizaciones a transicionar hacia nuevas prácticas en el ejercicio del liderazgo como consecuencia de un sistema integral de emergentes, en un escenario que como vemos, la única certeza es que nada será como ayer.

¿Está su Organización preparada?

Jorge Fernández Belda